lunes, 10 de marzo de 2014

"Lugares muertos, espacios vivos"

EL DESGARRADOR DESHAUCIO DE LA COMUNIDAD DE LA CALLE ANTONSANTI EN SANTURCE, un relato,
Edwin R.Quiles Rodríguez, "Lugares muertos, espacios vivos", 80 Grados.net.

"En el barrio de la calle Antonsanti de Santurce, cerca del Centro Gubernamental Minillas, la estrategia de desahucio se apoyó en las medias verdades, la información incompleta, la presión y la represión a los disidentes. Primero el Departamento de la Vivienda anunció que iba a expropiar unas casas ocupadas por ancianos, casi todos octogenarios, quienes serían reubicados en una égida que nunca se construyó. Poco tiempo después le llegó el turno a algunas estructuras desocupadas y otras en mal estado, hecho también anunciado como una ganancia para la comunidad. Las casas vacías, sin embargo, quedaron abiertas, una clara invitación a los vándalos para destriparlas de los materiales con valor de reciclaje como el aluminio de las ventanas, una invitación también a las sabandijas para tomarlas como domicilio y a los adictos que las quisieran tomar como hospitalillo. En poco tiempo la desolación causada por las casas mutiladas, mudas, desnudas y chorreando agua por las tuberías rotas, hizo mella en el ánimo, infligiendo una herida de muerte al barrio. El
plan agresivo enviaba un mensaje claro: vende cuanto antes, porque la comunidad se viene abajo. Cuando los residentes pudieron tener el cuadro claro y conocer del plan para construir varios edificios en los terrenos comunitarios ya quedaba poco del barrio para ser defendido, ya la mayoría de los vecinos se había desbandado.

En balde resultaron los intentos de los residentes para preparar un plan alternativo a partir del cual negociar el desarrollo propuesto incorporando partes de la comunidad con capacidad de conservación, reutilización y redesarrollo.

Ante la presión de la Policía y el Departamento de la Vivienda, la pérdida inminente y el debilitamiento de la comunidad un grupo de artistas, algunos de ellos propietarios de lo que faltaba por expropiar, asumió la defensa de lo que quedaba por defender. Lo hicieron utilizando las herramientas que conocían mejor, la sorpresa creativa, la gráfica y el performance. Invadieron con imaginación los espacios públicos frente a los lugares donde se deciden los proyectos como este, tales como la Junta de Planificación y la Alcaldía de San Juan. Entre otras intervenciones menciono como ejemplo la obra performática El entierro de San Turce. En la misma un grupo vestido impecablemente de negro recorrió la avenida Ponce de León cargando el féretro de la comunidad a la vista de todos. “Tu barrio puede ser el próximo” leía el mensaje que mostraba uno de los personajes mientras hacía coro en la letanía. “Santurce no se Vende” y “Este Barrio es Nuestro” rezaban
otros. Cabe mencionarse también la presencia continua de ‘las ánimas’, los espíritus que protegen el lugar, caminando con túnicas blancas y máscaras por las calles silenciosas del barrio o mirando desde los balcones, recordando que las ciudades son más que las constancias físicas y tangibles, son también sus memorias, sus energías pegadas a las paredes, las presencias intangibles. Con el propósito de dar a conocer los valores arquitectónicos de la comunidad, además de la historia de los espacios en riesgo de desaparecer, llevaron a cabo excursiones guiadas. Todo lo anterior para recabar un apoyo ciudadano más amplio, incluyendo de manera especial el de otras comunidades amenazadas por el desahucio y la mirada codiciosa del capital inmobiliario. A manera de símbolo e hito espacial crearon también el Museo del Barrio, una referencia que, además de aglutinar y servir de refugio para la protesta y la propuesta sirvió para guardar los objetos dejados por los que salieron, ayudando de esa manera a preservar un pedazo de la historia a punto de perderse. El museo fue el último bastión de la resistencia. Su cierre fue la caída de telón. La explanada vacía que sustituyó las casas de arquitectura criolla y los edificios comerciales, uno de ellos diseñado por el insigne arquitecto Henry Klumb, promueve el olvido. Los residentes de la Antonsanti no prevalecieron pero la experiencia de su resistencia merece ser documentada más a fondo."
http://www.80grados.net/lugares-muertos-espacios-vivos/ ver completo
También accesar para más info http://www.museodelbarrio.org/galeria10.htm


si caminas pa'l banco, realizas tus sueños por solo $300,000 en adelante!
 
 

1 comentarios:

Anónimo dijo...

¡NO PUEDO PASAR POR ALLI SIN DERRAMAR UNA LAGRIMA y
MALDECIR A SILA CALDERON, SU GOBIERNO Y sus COMPLICES CORRUPTOS!
CIUDADELA DEL DIABLO
TF